Estamos en el videoclub para devolver la película. Revuelvo en la cartera buscando el dvd. El chico que atiende lo mira al esloveno y le dice “qué raro!, una cartera de mujer llena de cosas”. El esloveno le entresonríe mientras yo le doy la cajita con la película. Salimos y estoy enojada. “¿Qué pasa?”, me dice. “Acaba de convertirme en un estereotipo” le digo. Él me mira y me sonríe de la misma manera que al chico del videoclub. Después me da un beso mientras cruzamos la calle y en la esquina un camión de basura inunda toda la cuadra de un olor maloliente.


2 Comments:
Gadsby, ok, quedó claro (jaja).
Tu marido/novio es esloveno? qué original. Muy lindo tu blog.
Saludos
LOCO
POR QUE NO PUEDEN SER ESLOVENOS LOS BASUREROS TAMBIEN?
SALUDOS
CAPSLOCK
Publicar un comentario
<< Home